lunes, 2 de diciembre de 2013

Tarta Bautizo Mariela

Con el corazón en la boca...

Tengo tres maravillosos sobrinos, de los cuales, la más pequeña es una niña, llamada Mariela. Este fin de semana ha sido su bautizo y pensando en ella, he preparado una tarta en la que me he dejado el corazón. Y no es que sea una cursi, es que literalmente he decorado su tarta de bautizo con un puñado de dulces corazones de pasta de azúcar.    

Tarta de bautizo

Me gusta que cada tarta que hago sea diferente a la anterior (aunque manteniendo mi toque, por supuesto), así que para la tarta de bautizo de Mariela diseñé nuevos detalles que la hicieran única. ¿Y cuál es el detalle que más caracteriza a una tarta? Pues la figura de pasta de azúcar, claro. Por eso, modelé un bebé totalmente diferente al que realicé para la anterior tarta de bautizo. Para aquellas personas que no habéis podido verla desde la página de facebook de En Clave de Azúcar os dejo aquí un primer plano de esta dormilona para que podáis apreciarla con más detalle. 

Bebé de pasta de azúcar

Toda una muñequita, ¿verdad? El rizo sobre la frente es una monada y el detalle de la parte trasera del body me pareció muy original. Pero la tarta tenía más detalles novedosos y entre ellos se encuentra la manta que acompaña a la bebé sobre la tarta. ¿Qué os parece?

Detalle tarta de bautizo

Y por supuesto, otro detalle que hace a esta tarta de bautizo totalmente personal es el nombre de la homenajeada, que aparece en la parte superior.

Detalle tarta de bautizo

Además, decidí hornear los dos pisos cuadrados para poder hacerlos más grandes y facilitar la repartición entre todas las personas que asistieron al bautizo. ¿Habéis intentado hacer porciones impares en una tarta redonda? Es muy complicado. Y la verdad es que no sé que forma (cuadrada o redonda) me gusta más...
Sin embargo, en cuestión de sabores, volví a repetir la combinación de bizcocho de melocotón para el primer piso y bizcocho de chocolate blanco para el piso superior; aunque en este caso, ambos bizcochos estaban rellenos de crema de mantequilla de almendra amarga. Y al igual que la vez anterior, tuvieron un éxito arrollador; y como la tarta era bastante grande, hubo gente que pudo probar de los dos pisos. Incluso yo pude tomar un trocito de tarta (y estaba deliciosamente esponjosa)

Y para esta tarta tan delicada tendría que haber escogido una canción melodiosa y suave, ¿no? Pero es que, en cuanto la vi terminada, supe exactamente la canción que quería para ella: Brave (una canción llena de fuerza y vitalidad). El artista detrás de tan portentosa voz es Josh Groban (todo un descubrimiento de la banda sonora de la película Troya).  

Disfrutad de las buenas vibraciones...


1 comentario:

  1. Y ¿qué decir de la mantita, ahí bien agarraíta y con ese relieve... si es que ´la chiquinina es una preciosidad, todo dulcura(y nunca éste término estuvo tan bien empleado :-)

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